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Una Mamá Al Otro Lado del Globo

Una Mamá Al Otro Lado del Globo - Mamá en el Extranjero
Una Mamá Al Otro Lado del Globo

Me encantó cuando recibí un correo de parte de Alejandra, contándome que hace poco había sido mamá en Japón, y que se había sentido identificada con las historias de A Baby Abroad. Ser mamá en el extranjero no es fácil; cuando comencé este blog, uno de mis objetivos era poder conectar con otras mujeres que estuvieran en mis mismos zapatos, por eso me dio mucho gusto conocer a Alejandra.

Alejandra es Chilena, casada con un Alemán y tiene un hijo que nació en Japón. Y eso, ¡también me encanta! La multiculturalidad, diversidad y mentalidad abierta que ya está desarrollando su hijo me parecen fascinantes. La apertura de mente que ha tenido que tener ella en esta travesía de criar fuera de su país, también.

Si eres una mamá en el extranjero, o están pensando en serlo, que sepas que no estás solas, no eres la única, y sí, es posible, ¡tal como lo demuestra Alejandra, la mamá en extranjero de esta entrevista!

 

 

Te ha tocado vivir en varias partes distintas. ¿Qué fue lo que te llevó a Japón?

 

Mi esposo trabaja en una empresa alemana que se llama Instituto Goethe, por lo que lo van cambiando cada cierto tiempo de país. Antes estuve en Indonesia y ahora nos enviaron a Japón, llevo 1 año viviendo en tierras niponas. Ha sido una linda experiencia. Tokio es una ciudad muy ordenada, segura y limpia y eso me ha gustado mucho, ya que después de vivir en Jakarta, Indonesia, se agradece un montón tener más tranquilidad.

¡Indonesia! ¡Qué envidia me da que hayas vivido ahí! ¿Qué tal esa experiencia?

 

Cuando mi esposo me dijo que nuestro nuevo destino sería Indonesia la verdad es   que me asusté mucho, no me imaginaba viviendo en un país Musulmán; pero cuando vi fotos de los maravilloso lugares que posee este país, me entusiasmé.

Al llegar, me chocó mucho TODO, las calles eran muy sucias y no había pavimento apto para caminar sin problemas, el tráfico era terrible, siempre taco y podía pasar horas arriba del taxi.

Sin embargo, recuerdo Jakarta como una linda experiencia, conocí personas muy hermosas y buenas con las que hasta el día de hoy mantengo amistad. Tuve la oportunidad de hacer trabajo social y cooperar en una organización latinoamericana, así que todo este nuevo mundo me encantó. Me llevé el corazón repleto de alegrías y nuevos aprendizajes culturales.

 

¿Cómo fue que tuviste un hijo en Japón y no en Indonesia? ¿Fue esta una decisión tomada conscientemente, o simplemente la forma en que se dieron las cosas?

 

 

Lo decidimos así, sabíamos que en Indonesia estaríamos por 1 año entonces dedicamos todo ese tiempo a viajar y disfrutar de la nueva experiencia. Cuando nos dijeron que nuestro destino sería Japón y que la estancia duraría entre 3 y 6 años, planeamos la llegada de nuestro hijo.

 

 

¿Cuáles fueron los desafíos más grandes que tuviste que enfrentar mientras estuviste embarazada en Japón?

 

 

Nunca pensé que tendría mi primer hijo en un país culturalmente tan distinto al mío, y que sería una mamá en el extranjero, pero así es la vida, da muchas vueltas y aquí estoy, llevando adelante esta etapa de ser madre en el extranjero.

Creo que el idioma ha sido lo más complicado, porque es difícil comunicarse y también poder entender las cosas cotidianas. Por ejemplo, cuando estuve embarazada no podía comer nada no pasteurizado, entonces las compras en el supermercado a veces se hacían eternas, porque me demoraba un montón intentando traducir con mi teléfono la información que estaba en los productos lácteos; le preguntaba al personal del establecimiento, y todos súper amables daban lo mejor de su limitado inglés para entregarme la información que necesitaba.

Con el tema de la comida, mi doctor me decía que podía comer sushi sin ningún problema, ya que en Japón es una comida típica y es normal comerla incluso para las embarazadas, pero yo siempre había escuchado que lo crudo era malo. Así que esas cosas culturales chocaban con mis tradiciones.

Pero en general mi embarazo fue bastante bueno y muy tranquilo, tuve la gran suerte que mi doctor hablara español, así que no había problemas de comunicación; y el hospital donde tuve los controles había un área internacional, por lo que gran parte de las enfermeras hablaban bastante bien inglés.

 

¿Cómo es el proceso de monitoreo del embarazo y del parto en Japón?

 

Yo no hablo japonés, entonces tuve que atenderme con un doctor que es japonés pero que habla muy bien español e inglés. El staff que trabajaba con este médico se comunicaban en inglés conmigo. Todos los procedimientos que efectuaban eran con un estándar internacional. Creo que no tuve un experiencia de embarazo y parto al estilo japonés, por lo que no podría comentar cómo son estos procedimientos más tradicionales.

Hasta la semana 32 (8 meses) tuve control una vez al mes, luego hasta la semana 36 (9 meses) los controles se realizaron cada dos semanas y después desde la semana 37 los controles eran semanales. En cada control me hacían los exámenes de rutina y siempre era una ecografía en la cual median el tamaño y peso de mi bebé. Mi doctor siempre me atendió, no como en otros países que es la matrona quien revisa a las embarazadas.

En Japón los doctores son bastante reservados, por lo que es difícil obtener mucha información por parte de ellos. En mi caso, yo tapaba con preguntas a mi médico y sus respuestas eran muy concisas; después de la cuarta preguntaba ya me daba cuenta que se molestaba un poco, pero siempre fue muy amable.

Mi hijo nació a la semana 42. Me gustó mucho que mi doctor no apresurara los procesos. Finalmente me hicieron una cesaria, ya que no podía esperar más por cosas de salud. Tengo la impresión de que en Chile al segundo día de haber cumplido la fecha ya me habrían programado la operación; en cambio en Japón se intenta que sea lo más natural posible, incluso muchas japonesas no usan anestesia, dicen que quieren sentir el dolor porque es lo normal.

 

Muchos creen que Japón no es un lugar muy apropiado para hacer familia. Por ejemplo, hay ideas preconcebidas respecto las largas jornadas laborales, las condiciones de pre y post-natal tanto de padres como madres, y en general, prejuicios sobre cómo se fomenta la vida familiar en esta cultura.

¿Es realmente difícil formar una familia en Japón?

 

Afortunadamente mi esposo tiene condiciones laborales alemanas, por lo que sus horarios de trabajo son totalmente distintos a los que tienen los Japoneses. Pero tengo amigas japonesas que me dicen que sus maridos llegan a la casa como a las 11 de la noche o incluso más tarde y que al otro día se van temprano a la oficina.

Creo que aquí las mujeres pasan mucho tiempo solas, viven una maternidad con mucha ausencia de sus parejas, es por eso que Japón tiene varios servicios para apoyar a las madres. Hay lugares públicos en los que puedes llevar a los bebés y los hij@s a jugar, así tienes la oportunidad de compartir con otras mamás y no estar tan solas en casa.

Pero por lo que veo en las calles, los padres son muy participativos, es muy común ver a los hombres con los pequeños jugando en el parque o de compras en el supermercado, esa idea machista poco a poco va cambiando en la sociedad.

 

 

Ser mamá por primera vez no es fácil. ¿Qué es lo que más te ha costado, en especial al ser mamá en el extranjero?

 

 

Lo más difícil ha sido estar lejos de mi familia, amigos y amigas. No lo digo porque me gustaría tener más ayuda en casa, sino porque me encantaría compartir esta experiencia con mis seres queridos. Tengo varias amigas que ya son mamás o recién están teniendo a sus bebés, entonces me gustaría mucho estar ahí con ellas para apoyarnos mutuamente en esta etapa que es una montaña rusa de sensaciones.

 

¿Qué es lo que más has disfrutado de vivir un embarazo, un parto y la crianza de tu hijo en Japón?

Me gustó haber estado alejada de esa bomba de consejos que te dan cuando sabes que llevas a un bebé en un vientre. La verdad es que agradezco mucho no haber pasado por esa experiencia que te dicen de todo, cuando uno ni siquiera pide sugerencias. Creo que eso es lo mejor de ser mamá en el extranjero.

Lo positivo del parto fue quizás no haber tenido tantas visita, a veces en Chile se exagera con eso… el bebé acaba de salir y ya están todos ahí metidos, hasta el perro!

Respecto la crianza, me encanta que en Japón existen muchos espacios muy bien acondicionados para las madres, padres y sus bebés.

En casi todos los centros comerciales, incluso en los parques, encuentras mudadores y salas de lactancia, entonces se hace muy cómodo salir.

También me gusta conocer otras formas de crianza que no son tan aprehensivas como lo son en mi cultura. Por ejemplo, con el tema de abrigar y sacar a los niños y niñas dependiendo del clima. Aquí veo a los pequeños abrigados, pero no de forma exagerada, y que salen a jugar incluso si hace mucho frío, eso me gusta mucho.

Tokio es una ciudad muy segura, así que puedo salir sin problemas con el coche y dejarlo en cualquier lugar, yo sé que no pasará nada. Los niños desde los 7 años aproximadamente van en transporte público solos, eso ya te dice que puedes estar tranquila, porque no hay grandes peligros.

 

¿Qué le aconsejarías a otras mujeres que son o serán mamás en el extranjero?

 

Si acaban de llegar a un nuevo país y están embarazadas, y están en condiciones de caminar sin problemas, les recomiendo que salgan a conocer lo más que puedan y que intenten de conocer personas, porque después, con la llegada del bebé, estarán muy limitadas en salir a turistear y tener tiempo para buscar nuevas amistades.

Si llevan un tiempo en el país y ya tienen una pequeña red de apoyo, les sugiero que estén tranquilas. Si ya han podido hacer una vida normal lejos de la familia y de su cultura, sin duda podrán ser muy buenas madres. Que busquen actividades en las que puedan compartir experiencias con otras mamás, porque será muy necesario conversar lo que uno siente y lo que están pasando, eso ayuda muchísimo y calma el alma.

Otro consejo es no perder el contacto con la familia y los amigos que están en sus países, aunque sea un audio que te dejen en WhatsApp, alegra mucho y te hace sentir cerca de los seres queridos.

Además, creo que es fundamental conversar mucho con la pareja, sobre todo contar todos los sentimientos por los que estás pasando, ya que ser madre te lleva en dos segundo al mundo de la felicidad y luego al mundo de la pena. Es muy importante hablar estas cosas con la pareja. Mantener una buena conexión y dejar en claro que las tareas del hogar y el cuidado del bebé se deben COMPARTIR, así los dos se acompañan, se apoyan y se ayudan en esta gran tarea que es criar en el extranjero.

 

 

Ahora que mencionas este aspecto, ¿Cómo crees que ha influenciado en tu vida de pareja el vivir en el extranjero? ¿Y el rol de padre de tu marido?

 

Vivir en el extranjero es una maravillosa oportunidad, pero también es muy duro estar lejos del propio país, y con la pareja se viven todas esas emociones. Disfrutas un montón conociendo nuevos países, culturas y disfrutando de las curiosidades de la comida; y a su vez, es con quién te acompañas y te descargas cuando pasas por momentos complicados y tristes.

Así es nuestra vida de pareja, muy intensa. Me refiero a que pasamos por muchas emociones e intentamos de apoyarnos para enfrentarnos a cada una de ellas.

Además, como mi esposo es alemán, existe otro aspecto cultural que nos influencia; por ejemplo, él es mucho más práctico para ver y enfrentar los nuevos desafíos, en cambio yo, soy más sentimental. A mi me afecta estar lejos de mi gente y mi esposo dice “así es la vida, y ahora tengo mi nueva familia que eres tú y mi hijo, y listo”.

Estoy muy feliz con su rol de padre, es muy presente y preocupado, como estamos más solos en la crianza nos compartimos bastante las labores del hogar y del cuidado de nuestro hijo.

Lo bueno es que viví un par de años en Alemania, entonces eso me sirvió para ver otras formas de crianza, y ahora cuando él hace ciertas cosas, no me afecta mucho. Por ejemplo, en Alemania es muy común abrir las ventanas de la habitación antes de dormir, sin importar si es invierno y hace mucho, mucho frío, en un principio lo encontraba una locura, ahora lo encuentro necesario.

 

Estoy segura que los seguidores de A Baby Abroad te quieren seguir el rastro. ¿Dónde te encontramos?

 

Pueden conocer mis experiencias y las historia de otros expatriados en mi página web  www.enesteladodelglobo.com y también me pueden buscar y seguir en Instagram y Facebook, y en Youtube también.    (@enesteladodelglobo).

 

Si quieres saber de otras mamás en el extranjero, leer sus experiencias y conocer sus consejos, no te pierdas las otras entrevistas que A Baby Abroad ha publicado aquí.

Si también eres una mamá en el extranjero y quieres compartir tu historia, contáctame al correo danikemeny@gmail.com, ¡me encantaría conocer tu experiencia!

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